No es fácil seleccionar unos pocos títulos de entre la abrumadora cantidad de libros que anualmente llegan a nuestra librería pero, aun así, decidimos tomar esta ingrata tarea, arriesgándonos a dejar por el camino varios valiosos autores y sus obras. He aquí los cuatro libros publicados este año que destacamos como nuestros preferidos
En el mercado desde mes de setiembre, el último libro de Hugo Achugar, Caballo de Troya – sobre relatos y olvidos (Taurus), es una lectura de lecturas, un análisis de los procedimientos de conquista cultural de los últimos años, fácil de leer en su forma, pero magníficamente profunda como para seguir explorando las lecturas a las que hace referencia. Lúcido, actual, revelador en algunos aspectos y en otros reafirmante de conceptos, este libro merece toda la atención que se le pueda brindar. No debería estar condenado a formar parte del efímero sector de novedades, sino engrosar los fondos de cada librería, como constante recomendación para todo aquel que necesite una visión esclarecedora de los discursos y relatos de carácter histórico/políticos.
Nuestro viaje a Bs. As con motivo de la Feria del Libro, nos permitió tomar conocimiento de primera mano de la flamante publicación que hizo Siglo XXI y así adquirir antes que nadie este título de rabiosa actualidad. En El arribista del poder, el reconocido periodista político Diego Genoud, realiza una semblanza crítica del recorrido del abogado Sergio Massa, figura clave del mapa político argentino. En ella se describe su ascenso hasta llegar a ser ministro de Economía y luego candidato por la coalición peronista Unión por la Patria. Sin embargo, a lo largo del libro despliega también un recorrido por los últimos 40 años del panorama político partidario, en una de las democracias más convulsionadas de la región latinoamericana.
Editorial Criatura siempre en el rescate del Levrero más lateral, reeditó El portero y el otro una recopilación de cuentos cuyo original data de 1993. En este libro, el autor explora sus costados más kafkianos y autoreflexivos y como ejemplo de ello, les contamos el argumento de uno de sus cuentos “El inspector”: Un inspector interroga al inquilino de un edificio por un supuesto delito del que lo considera culpable y esto lo arrastra junto con el lector a un laberíntico monólogo interior sin salida que discurre entre las deducciones e hipótesis más lógicas y racionales hasta las suposiciones más descabelladas contadas con una dosis de humor e ironía insuperables.
Hernán Díaz, el último premio Pulitzer es el autor de una de las mejores novelas publicadas en 2023. Amalgamando diferentes estructuras de relato, consigue retratar el complejo mundo de las finanzas, desde sus comienzos en los años ‘20 hasta el feroz final de siglo. La forma en las que se mezclan las capas de las que está formada la trama, confirman la innegable habilidad de su escritor para entretener y mantener cautivado a sus lectores hasta la última página. Poder e intrigas bajo el velo del voraz capitalismo americano son las substancias que hacen a la alquimia de Fortuna (Anagrama), la novela que se convertirá en un nuevo clásico contemporáneo.
El 3 de diciembre de 2003, hace hoy veinte años, abría sus puertas en la esquina de 18 de julio y Cuareim la librería Puro Verso.
Nuestro proyecto era una librería de fondo de catálogo donde tuvieran un espacio preponderante las Ciencias Humanas. Los primeros años fueron difíciles, Uruguay estaba sumido en una de las peores crisis económicas de su historia lo que repercutía fuertemente en el comercio interno. A pesar de la buena recepción y colaboración de editores y distribuidores, nos costaba llenar las estanterías de libros en un espacio de más de 150m2. Pero poco a poco el país fue repuntando, las ventas fueron aumentando y el stock creciendo a un ritmo aún mayor. Tal es así que, pasados un par de años, las bibliotecas estaban rebosantes de ejemplares y ante la falta de espacio fuimos montando un entrepiso con una estructura modular de madera, que iba creciendo según aumentaba nuestro stock.
Un paso decisivo para ampliar nuestro catálogo fue la importación directa de libros españoles. Mi vinculación profesional con el grupo Anaya facilitó que sellos tan importantes como Alianza, Cátedra, Técnos y Pirámide, entre otros, reingresaran a Uruguay a través de Puro Verso.
Nuestra expansión exterior en lo que tiene que ver con los sellos editoriales fue a partir de ahí muy rápida. Invitados al LIBER, extendimos nuestros contactos en España y, a través de las Distribuidora Azteca (hoy Grupo Nahui) Panoplia y Cauce, fuimos incorporando nuevos sellos. Lo mismo hicimos desde Argentina, asistiendo cada año a la Feria del Libro de Buenos Aires, investigando y sumando pequeñas editoriales independientes y otras históricas, pero poco o no distribuidas en Uruguay.
En lo local fortalecimos los vínculos con todas las editoriales y distribuidoras nacionales y en pocos años nos convertimos en una de las librerías con mayor número de títulos del país cerca de 45 mil y un stock de más de 100.000 ejemplares.
A fines de 2013 un cambio de propiedad en el inmueble y su posterior reforma nos obligó a mudarnos temporalmente a un nuevo local en la calle Yí. En 2017 regresamos a nuestra sede fundacional e incorporamos el semisótano de la calle Cuareim donde en los años 60 y 70 funcionaba Teluria, una célebre peña donde actuaron Jorge Cafrune, Mercedes Sosa y Alfredo Zitarrosa entre otros. Hoy en día es un espacio multifuncional donde realizamos presentaciones de libros y algunos eventos culturales. Finalmente, en 2019, tras cambios societarios, Juan Castillo quedó como director y Soledad Viera como encargada de la librería, concretándose un necesario cambio generacional que en estos cinco años dio excelentes resultados.
Como parte de la adaptación de la librería a los nuevos tiempos incorporamos la venta online a través de nuestra web puroverso.uy, ingresamos en la Cámara Uruguaya del Libro, participamos en la Feria Internacional del Libro de Montevideo y en otros eventos en el interior del país, estamos presentes desde el primer año en La Noche de las Librerías, incorporamos con notable éxito la Cita a Ciegas con un Libro, creamos un sistema que premia la fidelización a través de nuestros “Versos”, etc.
Fueron años de crecimiento, en los que debimos superar algunas amenazas que se cernían sobre nuestra profesión, como el auge del libro electrónico con la aparición del Amazon Kindle. Sin embargo, pese al crecimiento inicial de este nuevo soporte, nunca llegó a imponerse sobre el libro tradicional que sigue prevaleciendo como la principal fuente de lectura. Para ello fue y es fundamental el papel del librero, una profesión totalmente vocacional que requiere una gran formación y conocimiento. Esa es la clave fundamental del éxito de nuestra librería que cuenta con un formidable equipo humano formado por grandes profesionales.
Con estas líneas queremos agradecer a todos nuestros clientes, proveedores, amigos y colaboradores por habernos acompañado en esta celebración.
No recuerdo un año en el que, de la centena de publicaciones nacionales salieran dos novelas diametralmente opuesta en sus temáticas y autores, pero a la vez poseyeran un eje en común. Pues, este año si se dio. Las novelas son: El pijama de Lynch (Yaugurú, 2023) y El otro (Alfaguara, 2023)
La primera vio la luz en el mes de abril, su autor Felipe Palomeque (Montevideo, 1985) tiene publicados tres libros anteriores, todos ellos en un circuito de editoriales independientes. Probablemente hoy en día sean difíciles de encontrar y aún ésta última obra, les cueste visualizarla en una librería, pues no habrá pilas inmensas de ejemplares, ni posters de promoción. La segunda salió al mercado tan solo un mes más tarde, su autor Marcelo Estefanell (Paysandú, 1950) uno de los consagrados de nuestras letras, posee uno de los grandes bestsellers de factura nacional, El hombre numerado (Aguilar, 2007). Fue en nuestra librería que se realizó la presentación de su último libro, con una concurrencia pocas veces vista.
El pijama de Lynch, impresiona desde su diseño, con sus dos tapas (sin adelante ni atrás) en forma de disco de 7 pulgadas que representan un Lado A y un Lado B. Con un lado que corresponde a las anécdotas de viaje de un egresado universitario que recorre el mundo y el otro lado que lleva el registro de su periplo tratando de escribir un libro.
La de Palomeque es una narrativa descontracturada y sencilla a simple vista, capítulos cortos que corresponden a lo vivido en el día registrado en la esquina superior derecha de la página, cual registro en una agenda o diario de viaje. Los hechos relatados son de tono cómico o absurdo, otros cotidianos, cercanos a cualquiera de nosotros, es imposible no leerlo con una sonrisa en el rostro y culminar cada uno de ellos esperando al próximo.
El otro, es una novela clásica, clásica en el sentido de que no presenta sorpresas en la estructura o formato. En sus 283 páginas, si bien la historia va y viene entre un presente ubicado en el 2002, los años negros de la dictadura y los avatares de la Guerra Civil Española, su lectura no representa un desafío mayor para el lector, la habilidad de Estefanell radica en hacer de un pasaje de tiempo a otro, algo tan sencillo como entretenido.
¿Pero entre varias diferencias, cuál es el punto en común? Pues muy sencillo, ambas tratan de un doble. En la literatura, sobre todo en la literatura fantástica, el mito del doble ha recorrido un largo camino y se manifiesta con el término alemán doppelgänger (“el doble que camina al lado”).El psicoanalista Otto Rank (1884-1939), discípulo de Sigmund Freud, desarrolló este tema en su obra El doble (Sequitur, 2022), publicada en 1914 en forma de artículo en la revista psicoanalítica Imago. Ahí hace una descripción de este fenómeno desde el relato del audiovisual El estudiante de Praga (1913) con guion de Hanns Heinz Ewers, pasando por clásicos de la literatura universal: Dostoyevski (El doble), Stevenson (Dr.Jekyll y Mr. Hyde), Jean Paul (Los mellizos), E.T.A. Hoffman (Los elixires de la vida), Maupassant (El horla), Oscar Wilde (El retrato de Dorian Gray), entre otros.
Obviamente Rank explora las implicancias del imaginario del doble con relación a la teoría psicoanalítica, su interpretación como una manifestación del miedo a la muerte, la culpa, etc. Pero no por ello deja de ser una suerte de análisis literario de las obras que trata, y un análisis escrito con una claridad digna de un ensayista de letras y no solo de un médico. El psicoanalista identifica en estas obras la representación del doble, mayormente, como un ser malvado (debe entenderse que la obras son todas del género fantástico), el gemelo malévolo que aparece solo para perturbar la vida del protagonista y en la gran mayoría de los relatos, llevarlo por un camino de desgracia que desemboca en una muerte trágica.
Sin embargo, los dobles de Palomeque y Estefanell son muy diferentes a estos dobles góticos, de hecho, son diferentes entre sí. Mientras en el Pijama de Lynch el doble se manifiesta entre el propio narrador y su psiquis de escritor (ustedes interpretarán si es real o imaginario), en El otro, el doble es absolutamente real, es el encuentro y el devenir de dos hombres con similitudes físicas asombrosas. Mientras en una historia, uno divaga entre el conflicto de encontrar una voz literaria al mismo tiempo que desarrolla una vida sin sobresaltos y rutinaria, en la otra historia, el doble enfrenta las dolorosas consecuencias fatales de parecerse a un guerrillero buscado.
Palomeque echa mano de una habilidad admirable para tejer una serie de referencias que dan a un lector inteligente la pauta para desplegar una literatura sumamente rica, entre ocurrencias humorísticas y a simple vista sin importancia, se desata un sentido profundo entre ser/pretender y entre escritor/obra. Estefanell en cambio explora lo humano de su doble, la partida no es con un gemelo malvado, sino con un hombre de carne y hueso que llevó la carga de un fatal parecido. Las duplicidades en Estefanell se transforman en vidas que se miran al espejo, que se debaten con demonios muy reales, conflictos bélicos internacionales y nacionales y hasta con la propia enfermedad.
Pocas veces la literatura uruguaya nos da una oportunidad como esta para explorar dos novelas tan diferentes, de dos escritores tan diferentes y a la vez encontrar con satisfacción, dos formas totalmente distintas de tratar un centro común. Cada una de ellas ofrece una experiencia de lectura distintas, ambas son una elección recomendable, pero leerlas a las dos es simplemente, perfecto.
Por Soledad Viera
A continuación, algunas de las obras con temáticas de dobles tratadas por Otto Rank
En uno de los platillos de la balanza están los mega grupos editoriales con la capacidad de editar más de 1800 títulos al año, con catálogos integrados por más de 20 mil autores y sellos editoriales que se cuentan por centenares, redes de distribución internacionales, infraestructuras que colman las librerías con exhibidores y publicidades…en el otro platillo están las editoriales artesanales.
Todos conocemos a las primeras, son aquellas editoriales cuyos libros los vemos promocionados en lugares tan disímiles como un ómnibus o supermercados; pero qué hay de las otras. ¿Dónde se encuentran esos pequeños sellos cuyas tiradas no superan los 100 ejemplares, algunos en formatos de fanzines y otros con ediciones tan cuidadas y especiales en sus ilustraciones y diseños que parecen una pequeña obra de arte?
La Feria de Editores en Buenos Aires es uno de esos maravillosos espacios que alberga durante 5 días a todos aquellos editores independientes que desafían a los números. Este año fue nuestra primera visita a FED y los resultados no pudieron ser mejores, entre el ambiente inundado de originales libros editados con visible dedicación, la variedad de autores, temáticas y procedencia de los proyectos, destacamos a Mochuelo ediciones y Buchwald.
Mochuelo nacida en 2014 y Buchwald en 2016 comparten este recorrido contracorriente, no solo internacional sino también nacional. La coyuntura argentina siempre desafiante en lo económico, parecería ser en un principio un motivo para el desaliento, pero resulta todo lo contrario.
Mochuelo:
_Nosotros estuvimos unos años en Europa, conocemos el mundo editorial de otros países, y lo que pasa acá es positivamente singular. Más allá de las crisis económicas, siempre prima el deseo de hacer, de crear, con lo que se tenga a mano. Nosotros estamos felices porque lo que hacemos suele hacernos conocer gente con la que compartimos gustos, y de cierto modo valores. Nuestros libros procuran ser bellos, pero a la vez decir algo real; algo que se escape de las agendas de los medios o instituciones.
Buchwald:
_ El mercado argentino del libro tiene una tradición muy generosa en cuanto a oferta y demanda, y eso hace que la máquina siga funcionando a través de las décadas y los mandatos. Hay una comunidad muy fuerte (me gusta llamarla así en lugar de “mercado”) que se mantiene viva gracias a todos los actores involucrados. Hay escritorxs, editorxs, librerxs, lectorxs, etc. que mantienen la llama encendida a pesar de que la tiranía de ciertos sectores (como el papel) sea una amenaza constante. Esa comunidad es lo que hace que sea tan satisfactorio hacer libros en Argentina. Y es la que nos salvará cuando todo se vuelva más difícil e insostenible.
En 2022 el diario La Nación titulaba: ¿No hay papel? La industria editorial preocupada porque no puede imprimir libros iUn artículo con un título que eriza a aquellos que amamos a los libros y que debió ser una razón para el desvelo, no parece haber cambiado demasiado hoy en día en que los precios en la vecina orilla son prohibitivos para sus habitantes. Pero, aun así, el espíritu de estas editoriales no decae y sus resultados son de una calidad inusual. En estas constantes circunstancias las intenciones de editar son fundamentales.
Mochuelo:
_ El sello responde a una serie de intereses personales y vitales que teníamos -y tenemos- en tanto amantes del arte y los oficios del libro. Por lo cual, empezar a ser editores fue un proceso natural y armonioso que retoma muchas intenciones previas.
Buchwald:
_ Con la entidad del libro en la coyuntura actual y su distribución como bien cultural, es que adoptamos la edición artesanal. No era nuestro objetivo tener lectores coleccionistas que se enfocaran en la excelencia de los materiales y técnicas de encuadernación, sino que buscábamos un camino que nos permitiera hacer libros cómo queríamos y con las capacidades financieras limitadas que teníamos. Eso siempre implica experimentar con lo que está a mano y, a la vez, correrse un poco de las reglas. Las ediciones artesanales permiten reconfigurar muchas de las condiciones que gobiernan el mercado como, por ejemplo, la polución de novedad constante para mantenerse visible en las vidrieras del circuito y los tiempos tan veloces como inverosímiles para llevar a cabo todo el proceso de producción. Sin duda eso fue un motor.
Las lógicas de ganancias no son las mismas para estas editoriales que para los grandes conglomerados y tampoco pretenden serlo, el foco se pone en el objeto y en conseguir espacios para divulgar su arte, un arte que parece retomar costumbres y formas de producción olvidadas.
Mochuelo:
_ Sobre el exterior, tenemos mucha relación con España, de hecho está por salir muy pronto William Morris estuvo aquí, un hermoso libro de y sobre el autor, que será publicado por los amigos de El Desvelo, de Santander. Como las tiradas son escasas y artesanales, no tenemos distribución; todo va y viene en pequeñas cantidades en valijas. Por eso la proyección es más “artesanal” que cuantitativa. Después, solemos hacer envíos a Chile o Uruguay, siempre con la misma modalidad.
Buchwald:
Llegamos al exterior a través de ferias en las que asistimos como invitados o en ferias argentinas (FED, Migra, Edita, Invierno) con presencia fuerte de librerías de Latinoamérica, como en el caso de Puro Verso. Las ferias son espacios que nos dan mucha apertura para exhibir nuestro catálogo y conocer a nuestros lectorxs y librerxs. Ese acercamiento siempre redunda en conocimiento de las preferencias e inquietudes, y por consiguiente en los libros por venir.
Las opciones de lectura están sobre la mesa, desde Puro Verso solo nos queda recomendar a estas dos editoriales cuyo trabajo excede el simple hecho de imprimir palabras en papel, y les dejamos la carta de presentación que ellas mismas les dirigen:
Mochuelo
Somos una editorial artesanal dedicada a textos que consideramos útiles; no nos ceñimos a las especializaciones, buscamos autores y obras que tengan un contenido bello y que a la vez promuevan la reflexión y la libertad, aunque fuera en cantidades escazas.
Asimismo, podemos tranquilamente elegir creaciones algo bizarras, o que lo parecen para esta posmodernidad que tiene a la brutal uniformidad. Por eso encontrarán a Blake, Paracelso, ensayos anarquistas de Rafael Barrett hasta un ensayo sobre esa suerte de mesianismo que habitaba en Le Corbusier, artista del que mostramos sus facetas menos conocida, como la de pintor o escritor.
Buchwald
BUCHWALD idea un catálogo de máximo 6 títulos por año con tiradas de 50 ejemplares cada uno. Dedicamos a cada título el tiempo que los libros mismos en su singularidad nos impongan. Editamos no solo para compartir nuestras lecturas, sino también para que esas lecturas regresen permanentemente henchidas con la de nuestros lectores. Y nos gusta pensar que, además, la edición artesanal se nos ofrece como una mediación, una forma estética que puede ser, ella misma, un potencial contenido.
¿Acaso existe alguien que no quiera sentirse bien?
Supongo que ese habrá sido el inicio del género de novelas que hoy se conocen como: novelas feelgood. Llamarlo género quizás es demasiado, quizás un subgénero sería más adecuado, pues bien podría estar englobado dentro de la novela romántica dado su general temático de encuentros y desencuentros amorosos. Pero pertenezca o no a alguno de los nichos novelísticos ya existes, definitivamente se ha instalado como una política editorial internacional.
Su origen no está claro pero la mayoría lo sitúa en Inglaterra, en el blog de Rosalía Navarro se puede leer que su nacimiento se dió en “Gran Bretaña, durante la II Guerra Mundial”. [i] Más recientemente, en el mismo país las comenzaron a llamar literatura up lit, respondiendo a un entorno de incertidumbre política devenida desde el comienzo del referéndum por el Brexit, alrededor de 2016. Un tipo de historias que ayudaran a levantar el ánimo y crearan una suerte de escape a un futuro con más dudas que certezas.
El último impulso para su definitivo establecimiento en el mercado, fue la pandemia COVID19, un momento más que oportuno para necesitar historias que rebocen de endorfinas. Historias que enaltecen las relaciones de amistad, el amor de pareja y que destacan por la empatía de sus personajes en un mundo hostil, donde las personas comunes triunfan por encima de las adversidades cotidianas. Sea cual sea el lugar o la época en la que nacieron, su cometido es: hacernos sentir bien.
¿Pero cuáles son las características de estas novelas?
Un final feliz: claramente no estamos frente a una novela feelgood si el final es dramático o retorcido
Locaciones agradables: hay lugares comunes en donde unas historias de estas características desarrollan sus eventos. Entre ellos está las librerías, los parques, los cafés y las bibliotecas, aunque obviamente pueden variar.
Atmósfera general: los paisajes y las ambientaciones parecen tener una importancia tan grande como la misma historia, así las praderas, los parques y aún los espacios cerrados como bibliotecas, son descriptas de manera de crear un actor más en la trama
El ritmo de la acción: no se trata de desarrollos de gran intensidad y acción sin fin, más bien son historias que transcurren a un ritmo ameno y cuyas circunstancias siguen el ritmo de la vida misma.
Los personajes olvidados: sin duda hay una amplia gama de actores en estas tramas, al igual que en cualquier novela, pero existe un factor en común y es la aparición de “marginados”. Mujeres con niños a cargo, divorciadas, embarazadas, ancianos, niños y en definitiva un grupo de personas que en otras narrativas cumple más un aspecto secundario, parecen cobrar aquí mayor protagonismo.
Las historias: Alejadas de los dragones y los príncipes, o los millonarios que se fijan en la joven que todos olvidan, estas historias tratan de eventos con los que es más factible identificarse
Feelgood: En definitiva, lo que debe quedar al momento de cerrar el libro es, un buen sentimiento y la esperanza en que a veces, las cosas pueden terminar bien.
A continuación, les mostramos algunos títulos que pertenecen a esta categoría y que pueden encontrarse entre los más recomendados de los sitios especializados.
Jinbocho, Tokio, el barrio de las librerías y de las editoriales, paraíso de los lectores. Takako, con veinticinco años y una vida bastante descolorida, no suele frecuentar ese barrio. Sin embargo, es allí donde se encuentra con la librería Morisaki, que ha pertenecido a su familia durante tres generaciones. Es el reino de Satoru, el excéntrico tío de Takako, que, entusiasta y un poco trastornado, dedica su vida a los libros. Pero Takako es el polo opuesto de su tío; no ha salido de casa desde que el hombre del que estaba enamorada le dijo que quería casarse con otra. Entre discusiones cada vez más apasionantes sobre la literatura japonesa moderna, un encuentro en un café con un tímido desconocido y unas revelaciones sobre la historia de amor de Satoru, Takako irá descubriendo poco a poco una forma de comunicarse y de relacionarse que parte de los libros para llegar al corazón. *1
Smita, Giulia y Sarah no se conocen, pero tienen en común el empuje y el tesón de las mujeres que rechazan lo que el destino les ha reservado, rebelándose contra las circunstancias que las oprimen. Smita vive en la India y sobrevive recogiendo excrementos de una casta superior. Está decidida a que su hija no siga sus pasos: ella irá a la escuela, aunque eso suponga desafiar las normas. En Italia, Giulia trabaja en el taller familiar confeccionando pelucas de pelo auténtico. Cuando su padre sufre un accidente y el negocio está al borde de la quiebra, Giulia tendrá que afrontar la adversidad con valentía. Por su parte, Sarah es una abogada de éxito en Montreal, pero para llegar hasta ahí ha tenido que sacrificar toda su vida personal. Cuando un día se desmaya en medio de un juicio, comprende que la vida es mucho más que el trabajo. Como hilos invisibles, los caminos de estas tres mujeres se entrelazan, formando una trenza que simboliza la voluntad inquebrantable de vivir con esperanza e ilusión. *2
Novela que en principio podría resultar un drama, ya que nos habla de una época muy dura, como lo fue la Segunda Guerra Mundial. Pero nada más lejos de la realidad, esta novela es la muestra de que se pueden contar sucesos muy duros de una manera muy ligera. La novela es sencillamente genial, te ayuda a entender muchas cosas de las que pasaron con la invasión nazi y la lees en un suspiro. *3
Sus dos protagonistas son Nicki Aldrich y River Jackson, inseparables desde que llegaron al mundo con 47 minutos de diferencia. Sí, son mellizos.Viven y se crían en un pequeño pueblo costero, dando paseos en bicicleta, pasando las tardes bajo los árboles y compartiendo sus primeros amores o secretos. Sin embargo, con el paso de los años, ambos esperan escapar de este lugar. Dos caminos diferentes que les separan, les hace perder su identidad y tener que volver a buscar aquello que les hacía brillar *4
Esta novela se centra en el poder de la amistad y en los lazos que nos unen a otras personas. Y si hay un valor que sobresale del resto en ella, éste es la esperanza. La historia comienza con una cafetería, un cuaderno y una oportunidad muy peculiar: decir la verdad. Nada que deba asustarnos, pues en realidad se la contarás a varios desconocidos, en concreto, a seis, que son el número de protagonistas. La libreta, que viaja de mano en mano, se llena de confesiones no contadas anteriormente, que ahora se comparten y que va creando un círculo de solidaridad entre sus protagonistas que, no exentos de riesgos, se sentirán acompañados. *5
Si gustan conocer más títulos sobre esta categoría de novelas, en notas al pie tienen los links a los diversos blogs con más recomendaciones.
No es un error, Dua Lipa tiene mucho que ver con libros.
Los números de la cantante británica-albanesa son impresionantes: ha vendido 153 millones de copias entre singles y álbumes, su concierto virtual en streaming “Studio 2054” de 2020 atrajo la friolera de 9 millones de asistentes, es la tercera mujer más escuchada de spotify y en su última gira dio 94 conciertos a lleno total, cerrando con un mega show para 200 mil personas. Además, fuera del estudio de grabación, diseñó para Pepe Jean en 2021 y en 2023, estrenó en Cannes su colaboración con Versace para la colección verano llamada “La Vacanza”. Además, en los próximos años la veremos en alguna participación en cine. Y esto con solo 27 años.
Con varios flancos cubiertos en el mundo del espectáculo, parecería que poco le queda por hacer, pero no es así, en febrero de 2022 Dua Lipa lanzó la plataforma Service95, destinada a promover el mundo del arte a través de su página web, newsletters semanales, el podcast Dua Lipa at your service y desde principios de este año: un club de lectura. La consigna de Service95 Book Club, es promover la lectura por su importancia como la representante de las diversas voces mundiales, e invitan a sus miembros “a leer el libro del mes junto a la ayuda de guías de discusión y formular preguntar a los autores” para ampliar el valor de la lectura.
No es la primera, ni será la última celebridad que maneje una plataforma con la consigna “Club de lectura”, de hecho, ya hemos hablado del famoso Reese’s Book Club una plataforma de éxitos editoriales de los que se nutre su productora Hello Sunshine y que no se cansa de convertir en series y películas. Lo de la sureña se ha transformado en una página netamente comercial más que en un espacio donde la lectura se consuma por su placer mismo. En la sección SHOP del Reese’s Book Club, pueden adquirirse por precios que oscilan entre 8 a 90 USD, desde esponjas para baño, a sets que incluyen cremas hidratantes, pinceles y velas aromáticas. Algo similar está pasando con Belletrist, tal es el nombre del club de lectura fundado en 2017 por la actriz Emma Roberts y que ya derivó en una productora (Belletrist Productions) con dos proyectos para gigantes del streaming: uno para Netflix basado en un cuento de V.E. Schwab y para Hulu basado en una novela de Carola Lovering.
Más allá de que Dua Lipa, “aún” no se ha puesto en la tarea de convertir los libros en imágenes, su club de lectura tiene un perfil muy diferente.
Su catálogo muestra un claro enfoque hacia una literatura no masiva. Si bien hay algunos best- sellers, el perfil general no apunta a las cifras de ventas.
No solo hay novelas, tiene una interesantísima selección de ensayos, biografías, un poemario y hasta un par de obras de teatro.
Es uno de los pocos clubes de lectura que tiene en su catálogo de recomendaciones autores de habla hispana, no solo un clásico universal como Cien años de soledad , sino también la argentina Samanta Schweblin con Distancia de rescate y el colombiano Juan Gabriel Vázquez con El ruido de las cosas al caer
Las recomendaciones personales de la cantante ocupan una sección aparte y también muestran unas características distintivas
Hay una fuerte carga de lecturas feministas, no en vano, Dua Lipa reconoce que su camino hacia el feminismo fue gracias a 3 libros que le cambiaron la forma de ver el mundo: Mala feminista (Capitan Swing, 2016)de Roxane Gay, El mito de la belleza (Con tinta me tienes, 2020) de Naomi Wolf y Los hombres me enseñan cosas (Capitan Swing, 2016) de Rebecca Solnit
2- La sección no se limita a mostrar aquello que leyó la cantante y ponerlo a la venta, bajo la consigna de “un libro escogido personalmente por Dua”, se despliega una batería de herramientas de exploración del mismo: Entrevista con el autor, guía de lectura y discusión de la obra, selecciones de otros libros realizada por los propios autores tratados, material de contexto para la obra y hasta una playlist que ambientan el tiempo en que se desarrollan los hechos narrados.
3- Existe una intención de tratar con cuidado cada obra escogida y hacerla sentir personal ya que, en cada mes, la cantante escribe su impresión al leer el libro seleccionado, y qué dejó en ella su lectura.
La tarea que realiza la británica conlleva además un serio compromiso con el cambio que es posible al acceder a la lectura y sosteniendo esa idea es que en el mes de junio pasado visitó la cárcel de mujeres de Downview en Surrey. En charla con las presas, pudo conocer de primera mano cómo “la lectura las ayuda a construir una amistad, así como prepararlas para la vida fuera de prisión”
Lamentablemente no tenemos acceso en Uruguay a todos los libros que se recomiendan en Service95 Book Club, muchos de los cuales sería interesantísimo leer, pero vayan aquí una selección de algunos que sí están disponibles en nuestra librería.
Douglas Stuart (1976) es uno de los autores predilectos de Dua Lipa, su libro Historia de Shuggie Bain (Sexto Piso, 2021) fue el libro seleccionado del mes de Junio y su último libro Un lugar para Mungo (Random House, 2022) también forma parte de los recomendados del sitio.
Lisa Taddeo (1980) también es una autora que se repite en las recomendaciones de la cantante con dos títulos: el ensayo Tres mujeres (Principal de los libros, 2020) y la novela Animal (Principal de los libros, 2021)
Kanzuo Ishiguro (1954), aparece con su último libro Klara y el sol (Anagrama, 2021)
Ahora ya lo saben, si no les gusta la música de Dua Lipa, no importa ámenla por ser nuestra nueva soldado en la lucha por la lectura y los libros.
La isla de Sajalín fue durante años la obsesión de Antón Chejov. Finalmente consiguió costearse el viaje desde Moscú para visitarla en su carácter de médico encargado de revisar las condiciones en que vivían los presos insulares. Este pequeño territorio, cuya historia se remonta a varias centurias de dominio chino, japonés y ruso, ha sido una fuente de inspiración literaria aún más allá de venerables autores como el maestro ruso. Y también lo fue para el fundador del sello allá por 2009 cuando decidió con un socio la creación de una editorial que fuera al rescate de autores olvidados. Desde entonces este sello con sede en Barcelona ha ido alumbrando el camino de las letras con un catálogo que ya supera el centenar y trajo en sus cuidadas ediciones a escritores desconocidos o muy poco difundidos en lengua española. Dos colecciones bajo el mismo sello -Sajalín y Al margen- que traen al público firmas tan disímiles como la croata Ivica Djikic, o el japonés Ozamu Dasai -autor de una magnífica y contundente novela existencialista como Indigno de ser humano-, Friederich Christian Delius, o el australiano Kenneth Cook.
Una mirada en particular sobre su colección Al margen revela notables hallazgos, al tiempo que una operación de rescate de un puñado de narradores que o bien han caído en el olvido, o dado lo exiguo de su obra han permanecido relegados y, sobre todo, ignorados por los catálogos de los grandes sellos.
Hay allí verdaderas obras maestras como El callejón de las almas perdidas, del estadounidense William Lindsay Gresham. Una novela de crudo realismo que podría inscribirse, como muchas de esta colección, en el noir más descarnado de las letras norteamericanas. Este libro de Gresham que sigue los pasos de un charlatán e ilusionista de circo de fenómenos por una América en crisis durante los años cuarenta deslumbró al cineasta mexicano Guillermo del Toro que la convirtió en un correcto largometraje de gran acogida por la crítica.
Esta colección en particular se inició con la publicación de uno de los autores de culto más reconocidos por crítica y público fuera de Estados Unidos. Las novelas de Edward Bunker reflejan el mundo del hampa, en particular el de la ciudad de Los Angeles, que él conoció de primera mano. Bunker fue asaltante de bancos, estafador, falsificador de monedas, yonqui y por muchos años presidiario, un mundo que luego describiría en algunas de sus obras. Llegó a figurar en la famosa lista de los hombres más buscados por el FBI, pero de algún modo su redención llegaría con la literatura. Su novela No hay bestia tan feroz, para muchos su obra maestra y cuyo título parte de una línea de Ricardo III de Shakespeare, narra en primera persona la salida de la cárcel de Max Dembo, un atracador que intenta sin éxito abandonar el delito, pero termina aferrándose al mismo para sobrevivir en una ciudad tanto o más salvaje que él.
Uno de los escritores más publicados por la colección es el también estadounidense Chris Offutt, autor de varias novelas y cuentos de un realismo sucio que retrata impiadoso la vida en los Apalaches y en los apartdos pueblitos de un Kentucky agreste y lejano donde el sueño americano es una burla cruel. Este notable escritor es también uno de los grandes innovadores en la novela negra con obras de una potencia literaria que recuerdan al mejor Jim Thompson, como Noche cerrada donde la caída en el abismo se narra con un lenguaje seco y preciso, sin embargo cargado de lirismo. Los cuentos de Kentucky seco -una alusión al bourbon de alto octanaje que deja una huella imborrable en quien lo bebe- retratan sin piedad a los personajes que viven y mueren en las montañas del sureste norteamericano. Y son definitivamente negras las novelas que componen la (por ahora) trilogía de Mick Hardin, un investigador que pertenece al ejército y que eventualmente vuelve a su Kentucky natal para terminar involucrado en la investigación de algunas muertes sospechosas. Offutt ha publicado hasta ahora tres títulos en esta saga: Los cerros de la muerte,Los hijos de Shifty y The Hills Code, de aparición reciente y aún no tradiucida al español. Pero este año también Sajalín rescató su primera novela, El buen hermano, donde ya están presentes todos los elementos de su gran narrativa.
Otro de los rescates es el del británico Ted Lewis, un autor que tal vez para algunos resulte familiar por la adaptación cinematográfica de una de sus novelas más célebres Carter, con Michael Caine en el papel protagónico. La saga de Carter, también publicada casi en forma íntegra por Sajalín, sigue a este parco asesino a sueldo y describe como pocos lo han hecho los bajos fondos londinenses en los años de 1960 a 1970. En la misma época, pero de vuelta a esa otra América que no aparece en los productos de Hollywood, otro maestro de la narrativa caído en el olvido es Newton Thornburg, autor de dos notables obras ubicadas en esta línea. Cutter & Bone, donde dos ex combatientes de Vietnam que malviven en Los Angeles y se topan con las mafias locales protagonizan esta impresionante epopeya. Morir en California es la otra obra de este rescatado, y narra la búsqueda de justicia de un padre que abandona su vida y su granja en el Illinois rural para saber qué pasó con su hijo.
También dentro de la novela criminal la colección comenzó a publicar al norteamericano Daniel Woodrell, con una narrativa muy en la línea de Offutt, aunque en su caso ambientada en los pantanos de Louisiana. Se dice que Woodrell fue quien inventó el término country noir para referirse al tipo de literatura que él y otros de sus colegas hacían y hacen hoy. Lo cierto es que en sus textos hay huellas reconocibles no sólo de los grandes del noir sino también del gótico sureño. El sello barcelonés comenzó por el primer título de la trilogía de René Shade, un ex boxeador convertido en policía, que inicia su andanza en Bajo la dura luz.
El irlandés Donal Ryan es otra de las voces de enorme fuerza narrativa que Sajalín trae para sus lectores. Su obra se inscribe más de lleno en el realismo sucio y con ello encaja como un guante su disección de las vidas miserables de hombres y mujeres en apartados pueblos, barridos por las crisis económicas y las burbujas inmobiliarias, como ocurre por ejemplo en Corazón giratorio.
Sajalín ya ha superado el centenar de títulos, algunos de ellos con repetidas reediciones como la mencionada novela de Bunker -a propósito, con un cameo en la recordada Reservoir Dogs de Quentin Tarantino, donde interpreta al asaltante Mr. Blue-, que ya va por su octava reimpresión. En cada título el sello vuelve a mostrar el cuidado de sus traducciones y edición, con lo que prueba una vez más el valor de las pequeñas editoriales independientes.
En esta oportunidad, el artículo está escrito en plural, todo el equipo de Puro Verso colaboró para celebrar el Día Nacional del Libro, haciéndoles saber cuáles han sido las lecturas que nos han marcado y qué estamos leyendo hoy en día.
Quienes conformamos este grupo de trabajo somos grandes amantes de la lectura desde muy temprana edad, hemos recorrido caminos diferentes literariamente, pero al momento de compartir aquello que nos gusta, todos estamos siempre dispuestos a oírnos y aprender uno del otro. La diversidad de autores y géneros que nos han formado es lo que nos permite abarcar mayores áreas en nuestro trabajo, tanto para recomendar a nuestros clientes, cómo para orientarlos en la búsqueda de nuevas lecturas. Así que aquí vamos nosotros y nuestras lecturas (la imágen de la derecha corresponde al libro que estamos leyendo hoy en día):
“En 1957, yo estaba en tercer curso cuando los rusos lanzaron el primer satélite artificial, Sputnik, y comenzó la carrera espacial entre la Unión Soviética y Estados Unidos. Me sentí muy orgulloso de poder calcular, con las matemáticas que acababa de aprender, la velocidad del Sputnik alrededor de la Tierra y su periodo de revolución, de en torno a una hora y media”
La vocación científica del físico francés Serge Haroche estuvo marcada, como les sucedió a numerosas personas en aquellos años, por logros pioneros y el clima político de la época. Serge Haroche es un físico francés nacido en el Marruecos colonizado por Francia en el año 1944, poco tiempo después del Sputnik, en 1963 iniciaba sus estudios en la Escuela Normal Superior y en la Politécnica de Francia. Se formó en pleno auge científico de la Francia de postguerra, de la mano de maestros excepcionales, también galardonados con el Nobel de Física: Claude Cohen-Tannoudji, Pierre-Giles de Gennes, entre otros.
El libro “La Luz revelada” (Debate, 2023) es la memoria viva y vibrante de quien se ha dedicado durante 50 años a estudiar la luz como fenómeno físico. El libro está escrito entre 2018 y 2020 de manera que recoge aspectos que están en el orden del día de la discusión actual como la postverdad, el negacionismo hacia la ciencia y el relativismo cultural.
Su carrera como investigador lo llevó a ser ganador junto al físico norteamericano David Wineland del Premio Nobel de Física de 2012 por sus trabajos en óptica cuántica y la interacción entre luz y materia, en particular el reconocimiento de Haroche se debe a sus aportaciones en la técnica de entrampar fotones en una cavidad (caja). Lo obtenido por Haroche es algo asi como querer retener agua con la mano sin que nos escape ni una gota. Así de complicado es el asunto, y Haroche nos lo cuenta con rigor y detalle exquisitos a lo largo de las 476 páginas del libro. Precisamente por esto, el libro es también un formidable texto de divulgación sobre la historia del conocimiento de la luz y las más fundamentales teorías de la física moderna.
El formidable recorrido histórico comienza con las pioneras observaciones de Galileo Galilei con su primer telescopio, hasta los increíblemente complejos experimentos utilizados para encerrar fotones (es decir luz) en una cavidad y recuperar su información almacenada. En todo ese trayecto la física avanzó de tal forma que sus predecesores jamás lo hubieran podido imaginar.
Dividido en siete capítulos, el libro desarrolla en el primero y en los dos últimos una exhaustiva historia de los avances de la física en los pasados sesenta años, desde la Relatividad General hasta la Mecánica Cuántica. Los capítulos centrales, del segundo al quinto, son un racconto extremadamente detallado del estado del conocimiento de la luz en los siglos XVII y XX.
¿Qué encontrará un lector en las memorias de uno de los últimos ganadores del Nobel de Física? Un muy detallado relato sobre descubrimientos científicos simultáneos, hallazgos inesperados que provocaron revoluciones, pifias de los más brillantes científicos de la Humanidad, y sorprendentes demostraciones sobre lo absurdo de la distinción entre ciencia básica y ciencia aplicada, es decir entre conocimiento y aplicaciones útiles. La cantidad de detalles relatados por Haroche es realmente fascinante y por momentos apabullante, sin el apoyo de citas textuales, el libro se lee sin interrupciones al costo de, por momentos, perderse en ese mar de detalles. Hay una generosa selección de ilustraciones que hubiesen merecido una edición a todo color, quizá una sección de anexos podría haber descomprimido el texto en sus detalles y facilitar el abordaje más técnico a los interesados. Más allá de estos bemoles, Haroche hace un formidable esfuerzo en recordar momentos ya olvidados o muy poco conocidos en la historia de la física, incluso para especialistas.
Según sus palabras el libro está orientado a estudiantes de secundaria, jóvenes universitarios e investigadores iniciados para rumbearlos en el fascinante mundo de la investigación científica, y por qué no, en su área de trabajo tan fértil y prometedora. En ese aspecto el libro cumple cabalmente con ese cometido. Es evidente que hay una cierta sobrerrepresentación de la astrofísica y la cosmología en las obras dedicadas a la divulgación de la física. Es decir, la física atómica no es de fácil acceso al gran público, de manera que Haroche cubre ese déficit con creces. Leyendo los avatares de su trayectoria como investigador dan ganas de meterse en su laboratorio y ser parte de su equipo.
Pero el físico francés también se propuso llegar al gran público curioso por conocer y ampliar su visión de mundo de la mano de los últimos descubrimientos de la física. Y aquí hay que decir algo realmente importante: en el libro hay ecuaciones y notación matemática avanzada, aunque de modo estrictamente ilustrativo y no formal, por cierto. No creo que eso sea obstáculo alguno para un lector no necesariamente familiarizado con nociones de matemática o física.
Los últimos apartados del libro se centran en el trabajo de su equipo para lograr atrapar fotones y reconstruir su información cuántica. La complejidad de estos experimentos es realmente alucinante. Hay detalles geniales: el experimento clave que selló su camino al Nobel se realizó el día de su cumpleaños en un no tan lejano 2006 y, por cierto, ese experimento funcionó perfectamente. Los desarrollos que el equipo de Haroche realizan están en la base de tecnologías aún en ciernes y sobre las que pesan enormes expectativas. La computación cuántica es una de las hijas de estos descubrimientos, así como también la criptografía y comunicación cuánticas. Esto implicaría poder procesar cantidades muchísimo mayor de información que las de hoy día, comunicarlas con gran eficiencia y en forma segura. El impacto tecnológico de estos nuevos desarrollos es potencialmente muy vasto, y de interés de gobiernos y empresas de las más grandes del mundo.
La actualidad de este libro no solo refleja el impacto de los descubrimientos realizados, sino también la realidad actual de un clima general de falta de apoyo a la ciencia en materia financiera. Haroche se refiere a la Francia de Macron, pero la realidad bien podría ser en muchos otros países, del norte y del sur también. De manera que es plenamente actual. Este libro es un formidable y detallado recorrido histórico de la historia de la ciencia y de su más inmediata actualidad. Estas memorias son entonces un ensayo indispensable de divulgación de la mano de uno de los científicos más relevantes de la actualidad.
Para cerrar, el libro tiene un sucinto apartado con lecturas recomendadas, para que los interesados puedan profundizar con fuentes de primer nivel sobre los temas tratados en cada capítulo. Si Serge Haroche se propuso arrojar luz sobre el tema de investigación que lo motivó durante cincuenta años podemos decir sin temor al error que lo ha hecho de forma brillante.
El año pasado, dedicamos el artículo del mes de marzo a escritoras uruguayas que nos contaban, quiénes habían sido las primeras escritoras que las habían cautivado. Este año pretendemos continuar con la costumbre de dedicárselo enteramente a mujeres autoras y esta vez hacemos foco en el género infantil y juvenil.
El público infantil y juvenil en la última década ha crecido sin pausa y eso se debe a que las editoriales le han dado un espacio que antes no existía. En 2014, un trabajo de tesis para la Licenciatura en Sociología a cargo de Victoria Estol[i], daba cuenta del crecimiento de ambos géneros en la escena nacional. Parte de sus conclusiones apuntan a “que, a partir del 2000, cuando el potencial del sector logra visibilizarse y queda instalado un público consumidor, el sector se amplía con nuevas propuestas editoriales, fenómeno que incide directamente en el mercado, estableciéndolo y modificándolo” Este crecimiento en producción es notable y fácilmente comprobable, pero de igual modo, ambos siguen siendo el patito feo de la literatura, considerándoles géneros menores, opinión con la que desde este espacio nos oponemos firmemente.
Éste público debe ser de los más complejos de abordar; los más pequeños porque al estar en una etapa de formación intelectual, conlleva una gran responsabilidad el poder encapsular en una historia un mensaje que lo ayude a ir construyendo su mundo. Y los jóvenes se enfrentan a otros desafíos en edades donde las preguntas son diferentes y los obstáculos cada vez más altos a medida que pasan a la edad adulta. Aquello que leemos nos forma, nos educa, nos marca y éstos son los desafíos a los que se enfrentas estas dos autoras que presentamos a continuación.
Raquel Silvetti (1959) escribe para niños desde ….. tiene 5 libros publicados: Un amigo de chocolate (2017), Abracadubra (2019) Un zapato en la luna (2021)y Las aventuras de Cleta (2022) con Editorial Planeta, El a´rbol mentiroso (2021) en Jocama y Un viaje fantástico (2022) en Ediciones del Garage.
Camila Silva (2001) autopublicó su primer libro Entre relojes en 2021 y fue reeditado bajo el sello Puck en 2022. Hoy en día se encuentra escribiendo su continuación.
¿Por qué escribir literatura infantil/juvenil?
R.S.:En mi caso, me inspiraron mis hijos cuando eran chicos, no teníamos tantos libros como queríamos. Además, pienso que hay que incentivar a los niños a leer, escuchar y realizar sus propios cuentos desde temprana edad. Me gustan mucho los niños, de hecho, fui educadora de nivel inicial, mi mundo se ha movido siempre entre niños. Personalmente considero que el instrumento fundamental para escribir para niños, tener cierta química con ellos, no concibo a un escritor en esta rama literaria que diga » no me gustan los niños»
C.S.: Porque es el rango etario que se suele descuidar por ser subestimado, cuando en realidad puede ser de los más complejos de abordar. De la misma manera que se subestima a los jóvenes mismos y las lecturas que eligen. En mi caso en particular, mi novela Entre relojes trata temas bastante fuertes, algunos considerarían que, para adultos y resulta que muchos adolescentes le han dado una chance y, por lo que me llega, no se arrepienten. Escribir este tipo de literatura ayuda a desmantelar los mitos sobre la misma y a aportar desde el humilde pero poderoso lugar que tiene el arte, contribuyendo con el desarrollo de personas que hoy están formando su pensamiento y visión del mundo, y que tienen más voz de la que se piensa.
¿Cuáles fueron tus autoras de referencia a la hora de escribir literatura infantil/juvenil?
R.S.: Tal vez por mi generación, en los libros de texto siempre estuvo Juana de Ibarbourou, en poemas, frases. Y cuando tuve apego a la lectura «Chico Carlo», fue mi libro preferido. Imaginé cada instante, desde la «mancha de humedad», hasta las conversaciones de quien cuidaba a Susanita. Tuve el privilegio de conocer a Juana por el 1967 cuando cursaba segundo año de escuela, con mi maestra y compañeros. Ahora me doy realmente cuenta, de esa maravillosa instancia.
C.S.: Ceci Curbelo y Sol Iannaci encabezan la lista, escritoras contemporáneas con quienes además tuve la suerte de tomar talleres de escritura. Ambas muy distintas, y desde lugares completamente diferentes, pero que en el fondo las une apostar por la literatura infantil/juvenil. Ceci, que guarda el alma joven ella misma, es mi mayor referente desde siempre, desde que me permitió descubrí que los libros guardan un mundo aparte, extraordinario, si se está dispuesto a explorarlos. Me acompañó durante toda mi adolescencia, desde los 10 años, y hoy con 22 sigo siendo fiel lectora. La admiro por ser tan humana, y con esa humanidad influenciar en el desarrollo de miles de jóvenes uruguayos -me consta que es así en mi generación y en las vecinas-, ayudando a moldearnos como personas. A Sol la conocí después, durante la pandemia, una mujer apenas mayor que yo que había logrado con sus letras hacerse un lugar fuerte en redes y por ende, en miles de corazones. Me hizo creer que quizá yo podía compartir mi voz también, que si tenemos algo para decir merece ser validado -primero, por nosotros mismos-, que allá afuera había personas que querían escuchar, porque sentían igual o parecido a mí. Una joven que inspiró a otra joven a ser, sin saberlo, su mejor versión. Y a ayudar a su vez a otros jóvenes, a sentirse menos solos.
¿Y autoras que sean inspiradoras en general?
R.S.: Más allá de alguna controversia desatada en su vida personal, sobre J.K.Rowling, en lo «cuentista», me apasionó su lucha por llegar a un lugar que asombró a muchos. Si sus libros son para niños o para juveniles, si hay un lugar oscuro en ellos, bueno, no estaría respondiendo a la pregunta que se me hace. Me encanta como introduce el tema de la magia, lo extraordinario y fantástico de cada personaje. Personalmente, me abre un mundo de «por qué no», a la hora de ponerme a escribir.
C.S.: Además de las escritoras antes citadas, me gustaría agregar a una más: Circe Maia, que con su pluma delicada y contundente se abrió paso en un mundo de hombres. La descubrí hace poco, pero me cautivó en el primer momento. Su poesía tiene algo casi mágico, irreal pero tan verdadero a la vez que hace que vuele y al mismo tiempo conecte con lo más profundo de mi ser. Cuando me falta inspiración y tengo que sentarme a escribir, es a quien recurro para que despierte en mí a la musa que a veces se duerme pero que se despierta en el instante en que contacta con sus palabras.
¿Cuál es el mensaje que quieres transmitir a los pequeños y jóvenes con tus libros?
R.S.: Todos mis libros tienen un toque fabulesco, me gusta jugar «el decir, sin decir». Que el niño pueda entrar a ese mundo mágico que es el cuento e imaginar lo que quiera, lo que sienta. Que vea que no todo lo malo «es malo» y no todo lo «bueno, es tan bueno». Que piense, que sueñe y que quiera volver al cuento una y otra vez, porque disfruta de él.
C.S.: Que sus partes que creen más vulnerables, incluso lo que consideran que los hace estar rotos, es lo que los vuelve más humanos. Que todo pasa. Que no están solos. Que pueden (podemos). Que nunca es tarde para volver a creer, y que usen la esperanza para seguir. Porque siempre, siempre hay más. Que crean: en otros, en la vida, en ellos mismos. Que cualquier esfuerzo es en vano si no creen de corazón que son merecedores de lo que luchan por alcanzar. Y dándole una vuelta de tuerca a eso de que nada es imposible: no es imposible lo que te ruega desde lo más profundo del corazón que lo escuches y le abras paso en tu realidad. Que no hay nada más real que esos sueños que se repiten en loop en tu cabeza. Que no te dejan en paz. Que por algo están. Que vayan por ellos.