Este 26 de mayo volvemos a celebrar el Día Nacional del Libro, fecha designada desde 1940 coincidentemente con el aniversario de nuestra Biblioteca Nacional, esa que fundara Dámaso Antonio Larrañaga en 1816. Pero además de esos dos acontecimientos, en esta fecha y desde el año 2008 se celebra también el Día del Trabajador del Libro, un reconocimiento a nuestra labor que nunca pasamos por alto. La tarea del librero, o de un trabajador que pueda llamarse con ese título, puede rastrearse desde la España del siglo XIII, bajo el nombre de estacionario, o más acomodado a los quehaceres que hoy conocemos, ya en el siglo XVI, momento en que la imprenta como novedad ya había pasado y la producción de libros para consumo en tiendas destinadas a ellos era moneda más corriente.
Este año decidimos celebrar este mes dedicado al libro y a nuestro oficio, entrevistando a otros que muy lejos de aquí, hacen lo mismo y aman de igual manera su trabajo tanto como nosotros.
Ubicada en el noreste de los Estados Unidos, en el estado de Massachusetts, Amherts Books es una pequeña y encantadora librería que al igual que nosotros, abrió sus puertas en 2003 y cuyo nombre se deriva del pueblo en la que está ubicada.
Shannon Ramsey, trabaja de librera hace cerca de 15 años y 12 de ellos han sido en Amherts Books y es con ella con quien dialogamos para mostrarles como un librero es un librero, aquí y en cualquier parte del mundo.
¿Qué te hizo empezar a trabajar en una librería?
He amado los libros desde que era pequeña y recuerdo haber trabajado como voluntaria en la biblioteca local cuando era joven. Para mí era natural buscar trabajo en librerías y bibliotecas. ¡Incluso cuando me gradué otra área, volví a los libros!!!
¿Qué es lo que te gusta de ser librera?
Me gusta que cada día es diferente. Me gusta estar rodeada de compañeros y clientes que son extravagantes y apasionados por la lectura. Me gusta crear un espacio para que la gente se reúna para hablar y compartir ideas.
En un pueblo universitario donde se alojan tres de las cinco universidades más importantes del estado (Amherts College, Hampshire College y University of Massachusetts Amherts) la existencia de librerías no es rara y una veintena de ellas pueden encontrarse a lo largo de los 71 km2 de su territorio. Pero ni el alto índice de egresados – uno de los más altos del país- queda ajeno a los desafíos que siempre acechan al sector. Desde la década de los 90’s las librerías en los Estados Unidos han sufrido una considerable baja, en parte debido al auge de los e-books y las tiendas como Amazon quien posee el 22.6% del mercado de libros según datos de 2011 (porcentaje que a la fecha sin duda ha aumentado). La propia Amherts Books sufrió en carne propia el cimbronazo cuando el gigante de venta on-line comenzó a ofrecer en su catálogo libros de texto curriculares, una materia en la que la librería era referente. Cada año sigue aumentado el número de librerías que cierran en USA, entre el año 2000 y el 2007 fueron más de mil y entre ese número la gran mayoría eran librerías independientes, pequeños enclaves de amantes de libros sin grandes capitales de respaldo.
¿Cuáles son las dificultades que conllevan tener una librería hoy en día?
Es difícil seguir siendo solvente cuando la parte financiera de la venta de libros es muy complicada. Incluso cuando las ventas son buenas, un librero siempre debe tener presente qué será lo próximo que aparecerá. A veces esa necesidad se interpone en el camino de amar los libros a tu propio ritmo.
¿Qué es lo que te motiva a seguir trabajando en la librería?
Las personas de mi comunidad y mis compañeros de trabajo.
De librería académica en sus inicios, hoy en día la poesía es uno de sus fuertes, sumado a la creciente demanda de ficción juvenil y de literatura de género como ciencia ficción y fantasía. Habiendo recibido la visita de autores de la talla de Min Jin Lee (Pachinko), Jericho Brown (La tradición) o Norton Juster (La cabina mágica) en presentaciones o lecturas, esta librería identificada con su comunidad e involucrada con ella, no se permite detenerse y trata de acompañar los cambios que su país y el mundo le obligan, todo en pos de mantener ese pequeño espacio de paraíso.
Agradecemos a Shannon Ramsey por su tiempo y por habernos abierto las puertas de esta hermosa librería.




