Los otros, otros

No recuerdo un año en el que, de la centena de publicaciones nacionales salieran dos novelas diametralmente opuesta en sus temáticas y autores, pero a la vez poseyeran un eje en común. Pues, este año si se dio. Las novelas son: El pijama de Lynch (Yaugurú, 2023) y El otro (Alfaguara, 2023)

La primera vio la luz en el mes de abril, su autor Felipe Palomeque (Montevideo, 1985) tiene publicados tres libros anteriores, todos ellos en un circuito de editoriales independientes. Probablemente hoy en día sean difíciles de encontrar y aún ésta última obra, les cueste visualizarla en una librería, pues no habrá pilas inmensas de ejemplares, ni posters de promoción. La segunda salió al mercado tan solo un mes más tarde, su autor Marcelo Estefanell (Paysandú, 1950) uno de los consagrados de nuestras letras, posee uno de los grandes bestsellers de factura nacional, El hombre numerado (Aguilar, 2007). Fue en nuestra librería que se realizó la presentación de su último libro, con una concurrencia pocas veces vista.

El pijama de Lynch, impresiona desde su diseño, con sus dos tapas (sin adelante ni atrás) en forma de disco de 7 pulgadas que representan un Lado A y un Lado B. Con un lado que corresponde a las anécdotas de viaje de un egresado universitario que recorre el mundo y el otro lado que lleva el registro de su periplo tratando de escribir un libro.

La de Palomeque es una narrativa descontracturada y sencilla a simple vista, capítulos cortos que corresponden a lo vivido en el día registrado en la esquina superior derecha de la página, cual registro en una agenda o diario de viaje. Los hechos relatados son de tono cómico o absurdo, otros cotidianos, cercanos a cualquiera de nosotros, es imposible no leerlo con una sonrisa en el rostro y culminar cada uno de ellos esperando al próximo.

El otro, es una novela clásica, clásica en el sentido de que no presenta sorpresas en la estructura o formato. En sus 283 páginas, si bien la historia va y viene entre un presente ubicado en el 2002, los años negros de la dictadura y los avatares de la Guerra Civil Española, su lectura no representa un desafío mayor para el lector, la habilidad de Estefanell radica en hacer de un pasaje de tiempo a otro, algo tan sencillo como entretenido.

¿Pero entre varias diferencias, cuál es el punto en común? Pues muy sencillo, ambas tratan de un doble. En la literatura, sobre todo en la literatura fantástica, el mito del doble ha recorrido un largo camino y se manifiesta con el término alemán doppelgänger (“el doble que camina al lado”). El psicoanalista Otto Rank (1884-1939), discípulo de Sigmund Freud, desarrolló este tema en su obra El doble (Sequitur, 2022), publicada en 1914 en forma de artículo en la revista psicoanalítica Imago. Ahí hace una descripción de este fenómeno desde el relato del audiovisual El estudiante de Praga (1913) con guion de Hanns Heinz Ewers, pasando por clásicos de la literatura universal: Dostoyevski (El doble), Stevenson (Dr.Jekyll y Mr. Hyde), Jean Paul (Los mellizos), E.T.A. Hoffman (Los elixires de la vida), Maupassant (El horla), Oscar Wilde (El retrato de Dorian Gray), entre otros.

Obviamente Rank explora las implicancias del imaginario del doble con relación a la teoría psicoanalítica, su interpretación como una manifestación del miedo a la muerte, la culpa, etc. Pero no por ello deja de ser una suerte de análisis literario de las obras que trata, y un análisis escrito con una claridad digna de un ensayista de letras y no solo de un médico. El psicoanalista identifica en estas obras la representación del doble, mayormente, como un ser malvado (debe entenderse que la obras son todas del género fantástico), el gemelo malévolo que aparece solo para perturbar la vida del protagonista y en la gran mayoría de los relatos, llevarlo por un camino de desgracia que desemboca en una muerte trágica.

Sin embargo, los dobles de Palomeque y Estefanell son muy diferentes a estos dobles góticos, de hecho, son diferentes entre sí. Mientras en el Pijama de Lynch el doble se manifiesta entre el propio narrador y su psiquis de escritor (ustedes interpretarán si es real o imaginario), en El otro, el doble es absolutamente real, es el encuentro y el devenir de dos hombres con similitudes físicas asombrosas. Mientras en una historia, uno divaga entre el conflicto de encontrar una voz literaria al mismo tiempo que desarrolla una vida sin sobresaltos y rutinaria, en la otra historia, el doble enfrenta las dolorosas consecuencias fatales de parecerse a un guerrillero buscado.

Palomeque echa mano de una habilidad admirable para tejer una serie de referencias que dan a un lector inteligente la pauta para desplegar una literatura sumamente rica, entre ocurrencias humorísticas y a simple vista sin importancia, se desata un sentido profundo entre ser/pretender y entre escritor/obra. Estefanell en cambio explora lo humano de su doble, la partida no es con un gemelo malvado, sino con un hombre de carne y hueso que llevó la carga de un fatal parecido. Las duplicidades en Estefanell se transforman en vidas que se miran al espejo, que se debaten con demonios muy reales, conflictos bélicos internacionales y nacionales y hasta con la propia enfermedad.

Pocas veces la literatura uruguaya nos da una oportunidad como esta para explorar dos novelas tan diferentes, de dos escritores tan diferentes y a la vez encontrar con satisfacción, dos formas totalmente distintas de tratar un centro común. Cada una de ellas ofrece una experiencia de lectura distintas, ambas son una elección recomendable, pero leerlas a las dos es simplemente, perfecto.

Por Soledad Viera

A continuación, algunas de las obras con temáticas de dobles tratadas por Otto Rank

3 Comentarios

  1. Avatar de Valentín Valentín dice:

    Gracias por las recomendaciones. El tema del doble es fascinante. Me llamó la atención la inclusión de El Horla en esta lista.

    1. Avatar de puroverso puroverso dice:

      Rank lo cita como ejemplo de doble pues el protagonista empieza a sentir una presencia que lo sigue, que lo vigila, es ese otro malévolo que acompaña, que está siempre detrás.

      1. Avatar de Valentín Davoine Valentín Davoine dice:

        Gracias por la referencia. Entiendo; pero, pienso, su inclusión amplía el tema, pues «el doble» es un caso particular (el más problematizador, sin dudas) de «el otro».

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