Hace 5 años atrás, la Cámara del libro de Uruguay establecía que promedialmente se publicaban en nuestro país más de 1800 títulos nuevos por año. Esa cifra puede ser extraña para muchos, pera para nosotros los libreros, no es más que una aproximación ya lejana y minúscula. Semanalmente las cajas enviadas por las diferentes editoriales cubren nuestros espacios de local, diariamente nos vemos en la lucha de clasificar las decenas de títulos nacionales y extranjeros que deben estar en una mesa, los estantes, la vidriera o que, forzadamente debemos hacer esperar en nuestras escaleras (sino, sigan nuestro instagram donde los hacemos partícipes de estas experiencias).
De los miles de libros que recibimos, podrán darse cuenta, no todo es una “obra maestra” y nosotros, amantes de la literatura y los libros, nos vemos en la titánica tarea de elegir qué leer y lo que es peor, qué dejar sin leer. Deben creerme cuando les digo que la frase: “quiero más tiempo para leer todo lo que me gusta”, es una constante entre nosotros. Y también deben confiar en mi palabra cuando les digo que la expresión: “si trabajas en una librería lees todo el tiempo”, no es real. ¡Ojalá lo fuera!
Pero aún así, tapados de libros, nuevos y clásicos y con escaso tiempo para dedicárselo todo a la lectura, tenemos tiempo de tomar nuestras opciones y llegado el fin de año, destacar aquello que sobresalió de la media.
Comencemos por “lo nuestro”, que afortunadamente nos deleita con una variedad cada vez mayor de géneros y calidad en ascenso.
Una historia americana – Fernando Butazzoni (Alfaguara)
Sin dudas uno de los mejores escritores de nuestro país, Butazzoni vuelve a adentrarse en una punta de nuestra historia reciente, y no solo logra una novela de intriga con nivel, sino que consigue la titánica proeza de situarse en un punto neutro, donde quienes decidimos que bando tomar somos los lectores. Contado en tres planos muy diferentes, su historia gira en torno a uno de los hechos históricos que marcaron al Uruguay, el caso Mitrione. La habilidad narrativa mostrada al entrelazar los relatos, demuestra la notable pluma del autor y no son muchos aquellos escritores, que logran frases que permanecen en nuestra mente largo tiempo después de cerrar el libro.

Muzungu blues – Tato López
De vuelta al camino, Tato López recorre uno de los paisajes más hermosos y de las coyunturas más complejas del planeta. Surgido prácticamente de una casualidad, leemos de primera mano, las experiencias de un hombre ávido de conocer y que para conocer pregunta y así, nos transporta y nos hace vivir su viaje. Recorriendo Ruanda, Uganda entre otros países africanos, López nos regala un libro que habla de él, de nosotros y del mundo en el que vivimos.

La subversión de la lluvia – Martín Lasalt (Fin de siglo)
Una novela distópica ambientada en un futuro más cercano de lo que suponemos, se centra en la problemática del agua, el dominio por unos pocos, los intereses creados y la lucha por la supervivencia. De ritmo trepidante y personajes entrañables, sin nombres ni locaciones claras, el lector rápidamente puede ubicar la acción en nuestro país, pero el relato puede darse en cualquiera de los países de Latinoamérica. Y el desenlace anunciado en sus primeras páginas, solo puede ser el lógico. Una de las mejores novelas nacionales del año, Lasalt sorprende en su narrativa perfecta, en su acción medida y sostenida que nos hace pedir más.

Las publicaciones extranjeras, obviamente duplican las nuestras y captan la atención (tal vez desmedidamente) de la mayor cantidad de lectores, Aquí nuestros elegidos:
Cuentos de hadas de Angela Carter- Angela Carter (Impedimenta)
Finalmente este año llegó a nuestras librerías la edición en español de esta magnífica recopilación de cuentos fantásticos. Angela Carter dedico una vida entera a la búsqueda de estas joyas folclóricas que muy alejada de los típicos cuentos Disney, muestran a mujeres decididas y guerreras, a brujas astutas y difíciles de engañar con trucos infantiles y crueles hombres que reciben su merecido…o no.
Hoy más que nunca, Angela Carter es un lectura obligada, en ésta como en sus demás obras, en las que la mujer no aguarda el beso del príncipe, sino que es ella misma que derrota al dragón.

El viaje a Echo Spring – Olivia Laing (Ático de los libros)
Imperdible ensayo que recorre las atormentadas vidas de alguno de los más grandes escritores norteamericanos: Berryman, Carver, Scott Fitzgerald, Cheever, Tennesse Williams y Hemingway. El hilo conductor, no es otro que el vicio que compartieron y que increíblemente se aúna a su diferencial talento, el alcohol. La autora logra ensamblar magníficamente su historia personal con la ruta que trazaron sus colegas y los arrastra hasta Echo Spring.

Kazui Ishiguro y el Nobel
No vamos a negar que la vuelta del Premio Nobel a manos de un escritor no fue un alivio, y si además cae en manos del británico-japonés, aún más. La obra de Ishiguro en su conjunto no tiene puntos bajos, ya sea en sus relatos, en novelas costumbristas o distópicas, nunca decepciona. Pero a la hora de elegir uno de sus títulos, inevitable es no reparar en Nunca me abandones (2005), que en imágenes no lejanas a las actuales, se plantea el derecho de dotar de humanidad a aquello que se ha creado en un laboratorio y nuestra relación con lo “no normal”, y el derecho de “ellos”. Pero igualmente está Nocturnos, o Los restos del día, o su última novela El gigante enterrado, todos ellos altamente recomendables.
La lista podría ser más larga, pero el artículo también debería ser más largo y al final, nos restaría un precioso tiempo para seguir leyendo más libros.
Soledad Viera
